Después del magnífico eclipse que hemos podido disfrutar este verano, hemos recibido un gran número de fotografías, crónicas y reflexiones de nuestros socios. En este apartado podéis descubrir todas las imágenes y experiencias que habéis querido compartir con nosotros sobre este fenómeno tan espectacular. Las aportaciones están ordenadas alfabéticamente por el apellido del autor.
AAS, Observatorio de Sabadell
La tarde del 12 de agosto, miles de personas se congregaron en el Parc Catalunya de Sabadell para vivir el eclipse de Sol. Aunque en Sabadell el eclipse no llegó a ser total —la Luna ocultó más del 99 % del disco solar—, el parque era uno de los mejores lugares de la ciudad para observarlo. Su orientación hacia el oeste permitía disfrutar del eclipse con unas vistas privilegiadas, con el Sol eclipsado situado por encima de las montañas de Montserrat.
Desde la Agrupació Astronòmica de Sabadell organizamos una observación con telescopios portátiles para que todo aquel que quisiera pudiera seguir la evolución del eclipse con una visión ampliada y detallada.
AAS, Observatorio de Sabadell
Desde el interior del Observatorio también se retransmitió el eclipse en directo. Las imágenes se obtuvieron con un Seestar S50 y se emitieron en tiempo real a través de nuestro canal de YouTube, permitiendo seguir la evolución del fenómeno desde cualquier lugar.
Aquí podéis ver algunas imágenes obtenidas:
https://astrosabadell.org/directe/#
A la derecha podéis ver el vídeo.
AAS, expedición a Haza (Burgos)
La expedición más numerosa que se desplazó para ver el eclipse fue la organizada por la propia Agrupación. Más de 100 personas se desplazaron hasta Haza, un pequeño pueblo de Burgos, y literalmente lo ocuparon (con permiso del alcalde). Salieron el 10 de agosto y regresaron el día 13.
Además de disfrutar del eclipse, visitaron las ciudades de Tudela, Burgos, Santo Domingo de Silos y Soria. También visitaron el yacimiento de Atapuerca y las bodegas García Carrión-Jaume Serra.
Estas son las imágenes:
- Salida de Sabadell.
- Visita Atapuerca
- Presentación de Arnau Solsona.
- TV3Cat entrevista Àngel Massallé.
- Conferencia de Àngel Massallé.
- Conferencia de Àngel Massallé y TV3Cat.
- La plaza de Haza con el restaurante ‘La Posada de Aza’, el único del pueblo.
- Parada de la AAS con Àngel Massallé.
- TVE en la parada de la AAS.
- TVE entrevista Jaume Sacasas y Carme Lluís. Foto de Berta Pàmies.
- Rodolfo Pérez preparándose.
- Observadores de la AAS privilegiados.
- Espacio ocupado por parte de miembros de la AAS.
- Visita Cavas García Carrión-Jaume Serra.
- Visita Cavas García Carrión-Jaume Serra.
Fotos tomadas con cámaras compactas LUMIX TZ90 y LUMIX TZ7.
AAS, grupo de JovAAS (Marcilla de Campos, Palencia)
Una representación del grupo JovAAS de la Astronómica viajó hasta Marcilla de Campos, Palencia, para observar el eclipse, en un encuentro organizado por RETA. La salida fue todo un éxito y pudieron disfrutar del eclipse sin ningún problema.
Hicieron un videoblog del viaje, que se puede ver aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=symH8DCgh2Y
Jürgen Allgeier (Fresnillo de las Dueñas, Burgos)
Este es la primera eclipse total que he presencidado personalmente.
La totalidad es impresionante, no lo he podido imaginar de antemano.
Observando la mayoria de la eclipse mediante los gafas protectos, a la hora de la puesta de sol he podido tomar unos fots con mi antigua camara digital, que comparto ahora.
Camara: Pentax K10D
Objetivo: 200 mm nominal == 300 mm efectivo
Apertura: 8
Tiempo exposición: 1/350 , 1/250 s
Fotos sin tratamiento digital.
Irene Arabia (Lleida, zona dels Mangraners)
La experiencia fue fabulosa. Era la primera vez que veía un eclipse total. Aunque la totalidad solo duró 25 segundos, el momento en que ya pude quitarme las gafas, cuando la Luna tapa por completo el Sol y encaja a la perfección, ¡el corazón da como un “¡pam!”! Aparece la corona y aquella enorme llamarada en la parte izquierda (¡qué regalo!), y otras más pequeñas a la derecha que se podían ver a simple vista.
Aquí comenzó una sucesión de emociones inexplicables, y es que no te puedes creer lo que estás viendo. Enseguida volvió a aparecer el anillo de diamantes, sin saber de dónde sale aquella luz, y duró tanto que volvieron las emociones, los gritos y los abrazos.
No me esperaba nada de todo esto; era bastante escéptica en este sentido. Pero dan ganas de volver a verlo. Un privilegio haberlo tenido tan cerca de casa.
Ernesto Arredondo (Valonsadero, Sòria)
José Javier Barriga (Monegrillo, Zaragoza)
Allen Bateman (Horta de Sant Joan, Tarragona)
Instrumentación: cámara Sony Alfa6400 con zoom 200mm + duplicador 1.4X. Hay una imagen hecha con un seestar S50.
Alberto Berdejo (Jalón, Zaragoza)
Ferran Bolao (Peñaroja de Tastavinos, Teruel)
Ha sido una experiencia única y muy emocionante que pudimos disfrutar desde un lugar privilegiado y con un cielo completamente despejado. Ha sido nuestro primer eclipse total y esperamos poder ver muchos más.
Las imágenes están realizadas con un Seestar S30 PRO, mediante un time-lapse de una imagen cada 2 segundos y hasta la puesta de Sol.
Joan A. Cano (Valls, Tarragona)
Unai Canudas (Burgos)
Antonio Capapé (Calanda, Teruel)
Octavio Cesar (El Papiol, Barcelona)
Telescopi: Mak de 4″ y ocular Plösl de 40 mm
Fotos hechas con un móvil Xiaomi
Jesús Conde (Villalta, Burgos)
Una vez que las nubes de los alrededores dejaron libre el disco solar, este fue visible prácticamente durante todo el fenómeno. Solo en la fase final volvieron a aparecer algunas nubes sobre el horizonte, pero no me impidieron fotografiar el proceso.
En total, hice 165 fotografías del fenómeno y 45 fotografías de temática diversa, además de otras fotografías de ambiente, realizadas principalmente con el móvil.
Cabe destacar que pudimos observar el eclipse prácticamente en su totalidad, desde el principio hasta el final. El horizonte solo nos hizo perder algo menos de tres minutos. La última fotografía que hice antes de que el Sol desapareciera tras el horizonte, y que adjunto en el resumen, la hice a las 21:17 h y 25 s. Las efemérides del lugar, en cambio, indicaban que el eclipse terminaba a las 21:20 h.
Marta Corominas (Comarruga, Tarragona)
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Victor Curcó (Castillejo de Robledo, Soria)
Con el inicio de las vacaciones familiares y con motivo del eclipse, nos desplazamos a Castillejo de Robledo, un pueblo muy pequeño de la provincia de Soria y un lugar muy bueno para la observación. Todo el mundo se volcó en la organización y fue un éxito. Además, la Diputación promovió conferencias y actividades durante el día, así como una actividad de observación del cielo la noche anterior. También nos sirvió para conocer la Ruta del Cid y como trampolín para continuar las vacaciones hasta Ávila.
Hemos disfrutado y aprendido mucho con la preparación de la observación del eclipse, aunque ha sido insuficiente y he cometido muchos errores. Pero la experiencia ha sido inolvidable, y tanto es así que ya estamos pensando en el eclipse de 2027.
Instrumentación: Seestar S50, Càmera Canon EOS D77 18-138mm y filtro Baader
Josep M. Drudis (Sequera de Fresno, Segovia)
Al día siguiente vivimos el eclipse desde una era. El público a nuestro alrededor fue creciendo y todo aquello se convirtió en una fiesta permanente… Lo repetiría cada semana…
Jaume Fernandez (Haza, Burgos)
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Albert Ferigle (Tudela, Navarra)
Jordi Fraxanet (Prenafeta, Tarragona)
La sensación que me quedó fue de absoluta incredulidad ante lo que estaba viendo; superaba con creces todo lo que había visto anteriormente en pantallas. Y la protuberancia a simple vista fue la bomba.
Víctor Gandia (La Lastrilla, Segovia)
Carmelo Garcia (Nonaspe, Zaragoza)
Mi equipo, para este evento, fue una montura Sky-Watcher Star Adventurer, un tubo Sky-Watcher ED72, una cámara QHY294C y un portátil con NINA con la secuencia preprogramada.
Palmira Garcia (Tossal de Carrassumada, Torres de Segres, Lleida)
Nunca había estado en un eclipse total de Sol; todo el mundo me decía que no tenía nada que ver con uno parcial. Preparé días antes todo lo que necesitaba para hacer fotografía, aunque, más que las fotos, quería comprobar si realmente era verdad esa experiencia tan especial de la que todo el mundo hablaba.
Me decidí por un tubo que me habían regalado en mal estado y que había reparado, porque era más ligero que el mío. Total, nunca había hecho fotos de un eclipse total, así que era probable que no salieran bien.
Busqué mucha información y llevaba una chuleta con lo que tenía que hacer en cada momento: todo racional, pautado y meditado.
Pero en el momento de la totalidad todo se volvió caótico, extraño e intuitivo. Me quedé mirando al cielo con aquellos colores desconocidos; mi cabeza no podía procesar aquello. La sensación era de desconexión con la realidad, me sentía confundida y abrumada al mismo tiempo.
Conocía la teoría que había detrás de un eclipse y, en aquel momento, el Sol negro con la corona amarilla desafiaba mi experiencia vital del cielo diurno. En aquellos momentos no pensé en mirar la cámara de fotos, pero instintivamente empecé a disparar y a cambiar la velocidad sin pensar. No recuerdo nada de lo que hice y, por eso, mis fotos no están encuadradas y corté mucho la corona. Estaba sobrepasada por la inmensidad de la situación.
Aunque no han salido unas grandes fotografías, para mí muestran lo que viví en aquel momento.
Estaba tan en modo «automático» que, cuando miré la galería del móvil, vi una foto del final de la totalidad y pensé que me la había enviado alguien. Era extraño, porque estaba en la carpeta de la cámara, pero no recordaba haber cogido el móvil en ningún momento.
Después de pensar durante un buen rato y mirar los datos de la fotografía, me di cuenta de que sí, que era mía. Pero yo solo recordaba la sensación de incredulidad ante lo que estaba viendo y nada más de lo que hizo mi cuerpo.
Instrumentos: Telescopio refractor acromático 90/800 (Starbliz ET-9) i montura HEQ5 Skywatcher y cámara Nikon D3100.
Imma Garrofé (Villar del Cobo)
Fui a verlo a Villar del Cobo (Teruel), con un grupo de amigos de la Facultad de Físicas de cuando estudiaba. El tiempo no nos lo ponía fácil: el día anterior había llovido, y hacia las seis de la tarde todavía aparecieron nubes que nos hicieron sufrir. Pero al final se comportaron y se marcharon justo a tiempo, dejándonos un cielo despejado para disfrutarlo.
Como nos alojábamos en una casa particular, aproveché para llevarme dos telescopios. Por un lado, el SW Heliostar 76 Ha, con una cámara planetaria ASI 174 mono. Por otro, el Askar V modular 80, con su focal nativa de 500 mm, equipado con un filtro de luz blanca y una cámara Canon RP a ISO 100, con tiempos de exposición que fui ajustando a medida que avanzaba el fenómeno.
Decidí fotografiar los primeros 30 segundos y los últimos 5 segundos, para reservar el resto de la totalidad para observarlo todo a simple vista: el cielo, el ambiente, la gente de alrededor. No quería perderme la experiencia detrás de la cámara.
¿Y qué sentí? Alegría, sobre todo. Una alegría enorme por poder vivir y compartir con amigos algo tan excepcional. Fue uno de esos momentos que te recuerdan por qué merece la pena aguantar nubes, frío e incertidumbre hasta el último minuto.
Os dejo aquí las imágenes del eclipse. Espero que os gusten tanto como a mí me gustó vivirlo.
Àngel Graells (Belchite, Zaragoza)
Fui a Belchite aquella misma tarde, después de comer, junto con mi mujer y mi hijo. Allí también quedamos con un compañero de la AAS.
El tráfico de ida fue denso, especialmente en el tramo de la A-2 entre Igualada y Lleida, con alguna retención debido a accidentes. A la vuelta hubo bastante tráfico, con retenciones desde Bellpuig hasta pasado Tàrrega, donde había cola para incorporarse al Eje Transversal. Supongo que mucha gente de la Cataluña Central se desplazó hacia las tierras de Poniente para observar el eclipse.
Era mi segundo eclipse total. Fue más espectacular que el de 1999. El Sol eclipsado cerca de la puesta, en un horizonte desértico, aparentemente «más grande» por la ilusión óptica del horizonte, junto con el cono de sombra desplazándose y la visión de la cromosfera, ofreció un «dramatismo» especial para todos los presentes. Acudió más gente al lugar por el «efecto llamada», sin instrumentos, solo con gafas.
Visualmente fue mucho más impactante que en las fotografías. Lo observé durante el minuto y medio de totalidad, mientras manejaba el equipo fotográfico «de memoria», sin mirar.
Instrumental:
- Telescopio refractor 78mm a f8.1, filtre “thousand oaks” nd5, cámara canon 6D, montura “teegul sky patrol”, motorizada solo en AR, trípode madera “Berlebach”.
- Cámara Nikon D700 con objetivo de 85 mm (para la secuencia de campo), con filtro solar Baader ND5. En trípode fijo.
- «Smartphone» Samsung Galaxy A55 (con pocas opciones para controlarlo manualmente, un poco cutre), montado sobre trípode.
Daniel de Gea (Altafulla, Tarragona)
Imágenes obtenidas con un Seestar S30.
Carme Giralt (Trasmoz, Zaragoza)
Junto con Juan Carramolino Giralt (16 años). El trabajo principal lo hizo él. Imágenes obtenidas con un Seestar 50, con filtro o sin él según la situación. Disfrutamos muchísimo.
José M. González (Cubelles, Tarragona)
Joan Grados (Haza, Burgos)
Por fin llegó el eclipse de nuestra vida, ya que nadie en España había visto nunca un eclipse total de Sol. El último en la península fue en 1912, que atravesó el noroeste de La Coruña, pero el eclipse similar al de hoy, que atravesó toda la península de oeste a este, fue el de 1905. Es decir, hacía más de 120 años que no se producía un eclipse total de Sol en la España peninsular.
Yo, desde que empecé a aficionarme a la astronomía, ya me planteaba que tenía que llegar a ver un eclipse total de Sol en España, pero hacía mis cálculos y sabía que, cuando llegara esa fecha, tendría 80 años (los cumplí el 19 de junio). Y me preguntaba cómo me encontraría físicamente y si podría llegar a observar el eclipse.
Por suerte, o gracias a Dios, he podido conservar la salud —a pesar de los achaques que todos tenemos a nuestra edad—, lo que me ha permitido venir a Haza con los compañeros de la Agrupació Astronòmica de Sabadell y cumplir mi sueño de muchos años atrás: observar este eclipse total de Sol en España, precisamente el año en que cumplía mis 80 vueltas alrededor del Astro Rey.
Debido a la corta duración de este eclipse (101 segundos), me planteé hacer solo un par de fotografías, o quizá tres, durante la totalidad, para obtener la gran corona que pensaba que se vería y disponer, además, de al menos medio minuto para observar visualmente el fenómeno. Por ello, puse una alarma en el móvil para que me avisara cuando hubieran transcurrido 40 segundos de la totalidad. Mi intención era que, después de haber quitado el filtro unos cinco minutos antes del segundo contacto, tuviera tiempo de hacer al menos dos fotografías con exposiciones largas y, después, me quedaran como mínimo treinta segundos para disfrutar del espectáculo.
Pero, como me ha pasado en otras ocasiones, no cumplí el programa previsto. En lugar de hacer dos o tres fotografías, hice seis: la primera con el filtro puesto y otras tres con exposiciones muy largas que quedaron quemadas.
Solo conseguí dos fotografías, que se adjuntan: una con 0,5 segundos de exposición, que quedó sobreexpuesta, y otra de 1/13 de segundo, que creo que quedó bastante «potable».
A pesar de todo, pudimos disfrutar del espectáculo y del gran ambiente que había aquí, en Haza.
Bueno, espero que en el próximo eclipse de Tarifa (que tendremos más tiempo) pueda hacer las cosas mejor y, además de fotografiarlo, observar visualmente el eclipse.
Francesc Gutiérrez (Almatret, Lleida)
Al final conseguí esta secuencia y me llevo el recuerdo, aunque el más grande todavía lo tengo grabado en la memoria.
Ignacio Herrero (Épila, Zaragoza)
Carles Labordena (Tossal Gros, Castellón)
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Benjamí Laencina (Langa del Castillo, Saragossa)
La familia al completo (hijos y nietos) vimos y vivimos el eclipse desde un lugar donde estábamos completamente solos, en una explanada inmensa y con un horizonte totalmente despejado, a unos dos kilómetros de un pueblo muy pequeño (unos 140 habitantes) llamado Langa del Castillo, al sur de la provincia de Zaragoza, no muy lejos de la zona de Gallocanta.
Ignacio Llorens (Forcall, Castellón)
Ayer pude quitarme la espinita del eclipse de 2024, que no pudimos ver debido a las nubes, y, a pesar de estar bajo en el horizonte, pudimos disfrutarlo plenamente. Fue muy breve y no he querido utilizar más de una cámara. Hice las fotos con 50 mm, aprovechando que se podía hacer paisaje. Con prismáticos fue una vista espectacular, destacando una fulguración roja muy importante a la izquierda.
Jorge Llopis (Alcorisa, Terol)
Alberto López (Cambrils, Tarragona)
Pau López (El Prat de Llobregat, Barcelona)
Isaac Lozano (Fraga, Huesca)
Esta composición está completamente hecha con una Canon 1100D y un objetivo a 300mm, con f/8, ISO 100 y exposición variable a lo largo de todo el evento. Las imágenes se tomaron de manera manual, salvo en la totalidad (anillo de diamantes, perlas de Baily y corona), donde corría un script automático en la cámara para realizar multi-exposición mediante bracketing. Estas imágenes automáticas se han combinado (HDR) para resaltar la mayor cantidad posible de detalles.
Lo preparé e hice pruebas solamente unos días antes del eclipse, y milagrosamente funcionó (casi) todo. Me falló algo el enfoque después de la totalidad cuando volví a poner el filtro de mylar, pero cosas que pasan y lo corregí más o menos a tiempo.
Salvador Martínez (Cañete, Cuenca)
Juan Martínez (Flix, Tarragona)
Gabriel Marquès (Vallderoures, Teruel)
Hola compañeros, de entrada pensábamos ir hacia Burgos, pero estaba demasiado lejos y al final buscamos un lugar cercano dentro de la franja de máxima oscuridad. Por eso decidimos ir a la Terra Alta, entre Valderrobres y Cretas.
Mi mujer y yo buscamos un pequeño cerro tranquilo y con buena visibilidad. Monté mi modesto telescopio y una pantalla de proyección en un lugar bien despejado, para poder ver cómo se acercaba la clásica línea de oscuridad a gran velocidad, como tuvimos la suerte de contemplar hace unos 25 años en Austria.
Al ver el «montaje», se nos fue acercando gente hasta formar un grupito de 15-20 personas. Les expliqué, de buena gana, cuatro cosas, recordando tiempos pasados, de hace más de 50 años, cuando íbamos por escuelas, entidades y asociaciones divulgando la labor de nuestra querida Agrupación.
También hicimos las obligadas fotos de recuerdo con los móviles (yo, con un Samsung S22).
Fue un bonito encuentro para recordar, aunque la oscuridad absoluta no llegó a producirse, porque la tangencialidad de la sombra sobre la atmósfera no lo permitía. Solo se dejó ver Venus, pero fue bonito igualmente y os envío unas fotos de ambiente.
Josep Masalles (Tornos, LLacuna de Gallocanta, Teruel)
Las fotos del eclipse con la Nikon P950 a 700 mm de distancia focal. La foto de paisaje con la Sony A7R V con 70 mm de distancia focal. Los vídeos con la Canon SX72 HS.
Todas las imágenes y información del eclipse: https://astronomia.josepmasal
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Àngel Massallé (Haza, Burgos)
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Francesc Masip (Almanza, Leon)
Aprovechando las vacaciones, fotografié el eclipse desde un pequeño pueblo llamado Almanza, en la provincia de Castilla y León, con los compañeros de Astrocitas. Uno de los miembros tiene una casa allí y nos hizo de anfitrión, facilitando mucho las cosas.
Jordi Masip (Reus, Tarragona)
- Telescopio Orion ShortTube 80x400mm sobre montura AZ manual.
- Cámara Nikon 1 J5 con adaptador a foco primario primari, ISO 800 y exposición manual.
- Móvil Sony Xperia 10 III con la cámara gran angular (8 MP, f/2.2, 120˚, 16 mm (ultrawide), 1/4,0″) sobre un soporte fijo.
Xavier Modamio (Villaroya de los Pinares, Teruel)
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Joan Carles Moreno (Haza, Burgos)
- Cámara Canon EOS 350D
- Teleobjetivo Tamron de 200 mm, ajustando el enfoque de forma manual.
Albert Morral (Bronchales, Teruel)
Este es el tercer eclipse total de Sol que he visto en mi vida y, tal como dicen los cazadores de eclipses, cada eclipse es diferente. Este fue especialmente emocionante por su poca altura sobre el horizonte, que añadía una buena dosis de incertidumbre y expectación a la observación. En primer lugar, había que encontrar un lugar desde el que se pudiera ver la puesta de Sol y, después, confiar en que el horizonte estuviera libre de nubes bajas. Días antes ya se respiraba cierto nerviosismo.
Nosotros fuimos a Albarracín (Teruel), un pueblo precioso, pero rodeado de montañas que hacían imposible ver allí el eclipse. Por tanto, había que encontrar un lugar con un horizonte más favorable y, finalmente, lo encontramos en un campo cerca de Bronchales. Viajamos hasta allí casi veinte personas de la familia, la mayoría de las cuales nunca habían visto un eclipse total.
A media tarde, una nube se instaló justo a la altura del Sol. Pensamos que acabaría deshaciéndose, pero nunca lo hizo —¡quizá todavía esté allí!—. El eclipse parcial comenzó con el Sol completamente oculto por la nube y el ambiente se llenó de preocupación. Pero, al cabo de unos diez o quince minutos, el Sol apareció por debajo de la nube y pudimos comprobar que al astro rey ya le faltaba un trozo.
A partir de ese momento, la Luna fue ocultando cada vez más el Sol. El último minuto antes de la totalidad fue espectacular: la luz se fue apagando literalmente ante nuestros ojos hasta que, de repente, apareció un círculo negro rodeado por un brillante halo. No hace falta decir que todos —y no solo nosotros, porque durante la espera se había añadido mucha más gente— estallamos en gritos de emoción. Fue uno de esos momentos que difícilmente se olvidan.
Manuel Muñoz (Caspe, Zaragoza)
Las tomas están realizadas con una cámara Canon EOS R, y con un objetivo Canon RF 200-800 a su máxima longitud , ISO 100, f/9, 1/13s (en el momento del eclipse total).
Jordi Nogueroles (Catamarán desde Cambrils)
La emoción fue realmente extraordinaria: el reflejo del Sol en el agua del mar, que se iba oscureciendo hasta llegar a la totalidad.
Solo utilicé la cámara del móvil, un Samsung Galaxy A15. Quería vivir la experiencia sin estar pendiente de la cámara o del telescopio.
Jordi Ortega (Los Calpes, Castellón)
Marc Osorio (El Romaní, Calafell, Tarragona)
Distancia focal: 250 mm
Obertura: 50 mm
Sensor: Sony IMX676, 12,5 MP
Carles Padrós (Móra la Nova, Tarragona)
Lo observé en familia con excelentes resultados utilizando el Proyector Solar de Astromedia (kit de construcción manual), que dispone de un objetivo F-250 mm con la abertura reducida a 22 mm y un espejo convexo de 16,5 mm F-14 mm que, a través de un espejo plano, proyecta la imagen sobre una cartulina blanca.
Con mis hijos, de 5 y 10 años, fue perfecto para no tener que estar constantemente pendiente de las gafas, además de que ellos mismos podían manipularlo. Como había mucha gente con poca experiencia, causó sensación y generó multitud de anécdotas. Mi hijo mayor se convirtió en el «monitor solar» de la congregación que había alrededor e incluso descubrió alguna mancha solar. El pequeño se quedó boquiabierto durante toda la experiencia hasta que, al terminar la fase total, exclamó: «¡Otro, otro! ¡Quiero otro! ¿Cuándo hay otro?».
La gente de alrededor exclamaba de alegría; todos coincidieron en que había valido la pena. La mayoría eran catalanes, pero también había personas que habían venido de Italia, Francia, Estados Unidos e incluso Japón.
En resumen, un éxito..
Luis Perea (Burgos)
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Ángel Pérez (Vacarisses, Barcelona)
os paso una composición que hice desde casa (Vacarisses) con parte de Montserrat en el fondo.
Utilicé una cámara Nikon D60 con objetivo de 55 mm protegida con una lámina Astrosolar Baader Planetarium. La composición la hice con PixInsight.
Daniela Pes (Cardiel, Osca)
Teresa Raventós (Haza, Burgos)
Miquel Recacha (Gormaz, Sòria)
Fotos hechas con:
Benro polaris
Carles Reverter (L'Aldea, Tarragona)
Era mi primer eclipse. Soy de Cardedeu y hace menos de un año que me picó el gusanillo de la astronomía. Convencí a un par de grandes amigos (ella, del Garraf; él, del Baix Ebre) para bajar a L’Aldea, donde el eclipse alcanzaría la totalidad. Allí nos unimos a una bonita familia de la zona para vivir juntos la experiencia.
Sombrillas, ventiladores de mano, abanicos, mesas, sillas y mucha bebida para combatir, en la medida de lo posible, el calor. Unos minutos antes del inicio del eclipse planté en el suelo —ya que las mesas temblaban al mínimo contacto— mi telescopio Seestar S50.
No tenía ningún tipo de experiencia haciendo time-lapses. Lo configuré para tomar una imagen cada 5 segundos (ahora veo que habría sido mejor hacerlo cada 2 segundos; ya lo sé para el próximo eclipse de 2180…) y, a la hora del inicio, lo puse en marcha.
Todos los miembros del grupo, y sobre todo los más jóvenes, me hacían preguntas sobre el aparato y sobre astronomía, que yo intentaba contestar con mis pocos conocimientos (manchas solares, funcionamiento del eclipse, etc.).
Gafas de protección puestas y visualización del primer contacto (la «mordida» al Sol). Todos sorprendidos, incluso yo, que me lo había estudiado. A pesar de todo, la mayor sorpresa para todos llegó cuando el eclipse alcanzó la totalidad: perlas de Baily, anillo de diamantes, oscuridad, visualización de Venus… Toda la explanada fue una explosión de aplausos ante tanta belleza.
Por desgracia, alguien se puso delante de mi telescopio y no conseguí grabar la parte más importante y bonita de la totalidad. Lo tendré en cuenta la próxima vez.
En fin, creo que mis amigos no se arrepintieron de haberme acompañado, ya que el espectáculo natural les pareció maravilloso. Y yo, deseando ver otro muy pronto.
Aparato utilizado: Seestar S50
LLuís Ribé (Calamocha, Teruel)
Ayer el eclipse fue espectacular y lo pudimos ver muy bien. Ninguna nube.
Nos colocamos en un campo a 5 minutos de la casa y, aparte de mis amigos, estaban unos vecinos con sus familias. Había muy buen ambiente.
Monté el telescopio solar y la cámara de fotos con el filtro. Todo el mundo iba pasando por el telescopio y estaba muy agradecido.
Cuando ya faltaba poco para la totalidad, las gallinas de la casa de al lado se fueron a dormir. Más tarde cantó el gallo, pensando que se hacía de día.
Al final de la parcialidad bajó notablemente la temperatura y la luz; también en la totalidad se levantó un viento que antes no había y luego volvió a desaparecer (está descrito como “viento del eclipse”, es un fenómeno característico).
Yo tenía una aplicación que me iba cantando los tiempos de los diferentes contactos, así pude avisar a la gente cuándo se podían quitar las gafas y cuándo tenían que volvérselas a poner.
La totalidad fue impresionante. Me emocioné. Se veía muy bien la corona solar y una protuberancia bastante grande y brillante a la izquierda. Se veía Venus a la izquierda bien brillante. No era oscuro como la noche, pero había poca luz.
Al acabar la totalidad nos volvimos a poner las gafas de eclipse y un rato después se puso el sol. Como era próxima la puesta de sol, la luz ya no era como antes del eclipse.
El equipo es una cámara Canon 600D con un zoom Canon 75-300, disparando a f/8 y subiendo el ISO a medida que disminuía la luz. En estas imágenes el ISO es de 1600.
Montse Ribell (Gallocanta, Terol)
David Rius (Banyon, Teruel)
Foto 1: Esta es mi imagen resumen del eclipse, las perlas de Baily, el anillo de diamantes y la totalidad en HDR. Disparando bracketing como un loco desde 1/8000 hasta 2 segundos…
Foto 2: Foto panorámica de 20 horas, desde la madrugada anterior hasta el eclipse total. Imagen a gran resolución: https://app.astrobin.com/?i=97y9tv
Datos técnicos: Nikon D850 + Tamron 600 mm + Star Adventurer GTI
Aleix Roig (Prades, Tarragona)
Texto e imagen obtenidas de la web de Aleix: https://astrocat.info/diamond-ring-at-third-contact-over-prades/
Durante años había soñado con crear una imagen como esta: el anillo de diamante de un eclipse total de Sol apareciendo justo encima de la iglesia de Santa María de Prades.
El 12 de agosto de 2026, aquel sueño se hizo realidad.
Esta fotografía captura el tercer contacto (C3), cuando la totalidad está llegando a su fin y los primeros rayos de luz solar rompen la oscuridad, creando el icónico anillo de diamante.
A la parte izquierda del Sol aún eclipsado, se puede ver claramente una prominente protuberancia solar que sobresale del borde del Sol. Al mismo tiempo, el paisaje que hay debajo ya empieza a iluminarse de nuevo con la intensa luz del anillo de diamante, creando una transición extraordinaria entre la oscuridad de la totalidad y el retorno de la luz del día.
Pero conseguir esta composición requirió mucho más que estar en el lugar adecuado en el momento adecuado.
Para crear la imagen final, hice volar mi dron en dos momentos muy concretos: una vez durante la totalidad del eclipse, el 12 de agosto de 2026, y otra exactamente a la misma hora, 24 horas antes. Esto me permitió registrar con precisión la posición y la perspectiva de la iglesia de Santa María y crear la composición final.
El Sol eclipsado lo fotografié con mi Sony A7SIII y un objetivo Sony de 24 mm, con una exposición de f/6,3 y 1/6 s. Esta imagen se combinó posteriormente con la perspectiva aérea captada con el dron para obtener la fotografía final.
El resultado es la imagen que había imaginado durante años: el efímero anillo de diamante suspendido encima de uno de los elementos más emblemáticos de mi pueblo, Prades, Cataluña.
Después de meses de planificación, cálculos y preparación para el eclipse total de Sol de 2026, ver esta escena hacerse realidad delante de mí fue un momento inolvidable.
Gracias por vuestro tiempo en esta web.
Irene Romera (Javalambre, Teruel)
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Joan Antoni Ros (Haza, Burgos)
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Joan Rovira (Híjar, Terol)
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Jaume Sacasas (Haza, Burgos)
La impresión personal es que fue un buen eclipse y el lugar elegido ideal. Solo que el cielo estaba un poco enturbiado por cenizas de incendios forestales.
Eso sí, un calor infernal, pero lo superamos con pequeñas sombras y agua… ¡mucha agua!
En cuanto al viaje en sí, en mi opinión, resultó muy enriquecedor, tanto desde el punto de vista cultural como en lo que respecta al espíritu de camaradería entre los numerosos miembros del grupo.
¡Ahora solo queda esperar a la próxima, que tendrá lugar dentro de menos de un año!
Jaume Sacasas (Haza, Burgos)
La impresión personal es que fue un buen eclipse y el lugar elegido ideal. Solo que el cielo estaba un poco enturbiado por cenizas de incendios forestales.
Eso sí, un calor infernal, pero lo superamos con pequeñas sombras y agua… ¡mucha agua!
En cuanto al viaje en sí, en mi opinión, resultó muy enriquecedor, tanto desde el punto de vista cultural como en lo que respecta al espíritu de camaradería entre los numerosos miembros del grupo.
¡Ahora solo queda esperar a la próxima, que tendrá lugar dentro de menos de un año!
David Sala (Aitona, Lleida)
Pedro Sánchez (Gratallops, Tarragona)
Observado desde la ermita de Nuestra Señora de la Consolación, cerca de la localidad de Gratallops, en la comarca del Priorat.
Con la intención de disfrutar del fenómeno sin grandes complicaciones técnicas, opté por utilizar un trípode y una modesta cámara compacta para centrarme exclusivamente en fotografiar la totalidad. Hice varias fotos con los mismos ajustes. En este lugar, que, por cierto, no estaba muy concurrido, pude disfrutar del eclipse con mi mujer.
Equipo: Cámara Canon Power Shot G7 X Mark II.F: 2,8. ISO-800. Exp: 1/20
Salvador Sansuán (Serra de Sant Marc, Castellón)
Hice la foto desde la sierra de San Marcos (Castellón); el pueblo que se ve a la derecha es Morella.
Cámara Panasonic DMC-GX7.
Marià Solé (Herrera de Valdecañas, Palencia)
Jesús Tomàs (Morella, Castellón)
Manel Torné (Horta de Sant Joan, Tarragona)
Joan Torras (Almazán, Soria)
Equipo: Las fotos del sol se han tomado con una Sony A7CII y un objetivo de 200 mm. La foto del eclipse parcial se ha tomado con un filtro ND con OD = 5,0.
LLuís Torres (Malaquilla, Zaragoza)
LLuís Torres y Mercè Monzonís.
Lo observamos desde Malanquilla, en la provincia de Zaragoza.
Malanquilla es un pequeño pueblo de la provincia de Zaragoza, conocido por su molino de viento. La expectación de los vecinos y de los numerosos aficionados durante el eclipse fue extraordinaria. Además, coincidió con las fiestas del pueblo, y pudimos disfrutar de la actuación de varias bandas de música.
La duración de la fase de totalidad fue de 1 minuto y 40 segundos, con un cielo completamente despejado.
Carles Tudela (Haza, Burgos)
Os envío las imágenes que capturé del eclipse de Sol desde Haza con un telescopio Takahashi de 76 mm y una cámara Sony 7S.
Alfredo Vidal (Valdealgolfa, Terol)
Antoni Joan Warlam (Reus, Tarragona)
¡¡¡Qué eclipse tan espectacular!!!
Jaume Zapata (La Mora, Tarragona)
Creo que todos estamos de acuerdo en que, aunque es genial tener las imágenes, nada, absolutamente NADA, supera la emoción de vivir el evento en directo. Por supuesto, contamos con expertos en eclipses en el grupo que nos han guiado, pero, sobre todo para aquellos de nosotros que lo vivíamos por primera vez, ¡uf!, fue épico.
Bueno, cambié de estrategia: algunos compañeros se dirigían más hacia el interior, donde el cielo y la ubicación eran mejores, y la totalidad más larga… Y yo quería llevarme mi montura y mi telescopio (que no tiene una distancia focal muy grande); de hecho, hice algunas pruebas en casa con el tubo que me prestaron y todo salió bien… Pero al final cambié de opinión; quería disfrutar del momento, y me he pasado media vida de vacaciones en Tarragona (La Mora) con amigos de allí que son como de la familia, así que nos fuimos con ellos y, da la casualidad de que, desde la azotea de la casa adosada en la que se alojaban, teníamos una vista clara del eclipse justo en pleno centro de Tarragona.
Bueno, al final opté por un equipo más ligero: una Canon R50 V con un objetivo Canon 75–300 mm f/4–5,6 III a 300 mm. Muchas pruebas y, sobre todo, gracias a los compañeros que me han aconsejado y ayudado con todo esto; ya sabéis quiénes sois. Al final he semiautomatizado el proceso, pero para ser el primer intento, no está nada mal, como se suele decir.